La casa de mis sueños hoy, de terceros mañana

   

       Si el día de hoy tuvieras la oportunidad de diseñar y construir una casa, sería la de tus sueños? Un hogar para toda la vida, con una cocina a tu altura?, un cuarto de juegos con mesa de billar?, una enorme recamara para que tus 3 niñas estén juntas?, es decir una casa totalmente personalizada para tu familia, pareciera una respuesta muy obvia pero no lo es así.  Durante los años que tengo diseñando, construyendo y remodelando casas he notado como es cada mayor en porcentaje de clientes que busca hacer de su casa un negocio y no un hogar para toda la vida.


         Platicando con colegas que construyeron casas hace décadas me comentaban como tenían clientes recién casados que diseñaban sus casas ya pensando en los nietos, hoy se escucha muy cómico por que en nuestra era uno mismo no sabe donde estará en unos años, trabajamos en empresas transnacionales, somos profesionistas independientes o simplemente se nos podría ofertar un empleo en otra ciudad por lo que podríamos cambiar nuestra residencia un momento a otro, ya no tenemos el chip de pertenecer a un lugar para siempre.

         Actualmente la mitad de los clientes llegan con una idea: construir una casa donde puedan vivir bien un par de años y que al llegar el momento se pueda vender o rentar muy fácilmente. Es decir un proyecto residencial que se pueda comercializar.

         Como manejo estos proyectos? Me gusta gusta explicarlo así: Es un recorrido neutral donde todos se sentirán cómodos, pero durante el camino encontraran varios elementos que los impacten y los hagan enamorarse y no poder desear algo mas.

         Si estamos hablando de que la casa será un negocio hay que cuidar no encarecerla para que puedas competir en costos con las demás ofertas y puedas obtener una buena ganancia, pero no podemos caer en "una casa estándar" y carente de diseño, por el contrario debe ser una casa aspiraciónal, que exprese la esencia con la que fue creada  y eso se logra con algunos elementos que enamoren, vale la pena invertir en un closet vestidor de ensueño, un jacuzzi techado en el jardín, dobles alturas, muchas iluminación, todo eso con lo que tu siempre soñaste y sabes otros también lo harán. Mis mejores deseos, Erika Lin.